TAN ALTO COMO SUS EXPECTATIVAS

2 World Trade Center

Por: Andreína Rangel

Cuando se habla del 11 de septiembre es como si se tocara una herida aún abierta, por lo que cada arquitecto que se ha topado con el proyecto ha sido masticado por la magnitud que implica. Este no es el caso de Bjarke Ingels, pero el reto apenas comienza.

Cuando Bjarke Ingels, el joven prodigio de la arquitectura danesa, aceptó el proyecto de la última torre del World Trade Center a principios del 2015, muchos se preguntaron lo mismo: ¿tratará el edificio con respeto o seguirá los instintos con una dirección un poco más atrevida? Los resultados han sido develados después de mucho tiempo, y debemos admitir que son increíbles. El proyecto será llevado a cabo bajo la firma BIG (Bjarke Ingels Group, donde el arquitecto es el Director), y alojará en su interior al centro de la compañía de medios de Rupert Murdoch, 21st Century Fox and News Corp, entre otros.

Desde una perspectiva el edificio dará la apariencia seria y tradicional de cualquier rasca cielo en Nueva York. Pero desde la perspectiva de Tribeca, el edificio mostrará su lado más ambicioso. Lo que algunos podrían llamar una especie de “escalera al cielo” se erigirá gracias a siete bloques apilados por orden de tamaño, siendo el último el más pequeño. Además, entre cada espacio entre los tamaños de los bloques se crearán pequeños jardines en donde la gente podrá salir a tomar aire fresco. La idea desde el principio, más que crear una torre, era lograr un espacio en donde la gente pudiese coincidir, recrearse y trabajar cómodamente.

Pero BIG no fue el primero en obtener este proyecto. Antes de BIG, Lord Norman Foster fue asignado para el reto. El arquitecto creador del edificio Gherkin en Londres ya había desarrollado un plan junto a Larry Silverstein, creador y arrendatario de gran parte de las tierras del World Trade Center antes de su destrucción. Sin embargo, hubo un problema con el trato y no se pudo llevar a cabo. Muchos aseguran que Silverstein no estaba muy seguro sobre el diseño de BIG alegando que una torre de 1.340 pies de altura que parece inclinarse hacia el lugar en donde estaban las antiguas torres gemelas ―y donde hoy se encuentra el monumento en su memoria― era un truco visual un tanto difícil de aceptar para quienes hacen vida en el vecindario. Sin embargo, luego de muchas discusiones todos están lo suficientemente felices y seguros con el plan para llevarlo a cabo.

A final de cuentas, el diseño de Ingels es el reflejo de lo actual. Con la apertura de esta última torre perteneciente al World Trade Center, el lugar tomará un nuevo aspecto. Condé Nast es una de las compañías instaladas en el 1 World Trade Center, y con 21st Century Fox and News Corp. en la segunda torre, el vecindario se convertirá en un nicho para las compañías de medios y entretenimiento, dándonos una pista de cuáles son los nuevos reyes del negocio hoy en día.

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