MAKING A MURDERER: Netflix genera polémica en todo el mundo con su más reciente documental

Por: Henry Cuicas

“Todos sabemos que no deberíamos cometer un crimen, pero nunca sabremos si un buen día seremos juzgados por uno que no hemos cometido”

 ¿Qué tal si un buen día tocan a tu puerta y resulta ser la policía con la intensión de llevarte preso por intento de violación y agresión física? y quizá esa sea la parte más suave del cuento. ¿Qué tal si luego de haber dicho mil veces que no eres el criminal y de haber tenido ciertas pruebas que corroboran tu historia, igualmente te enjuician y te condenan a una cantidad increíble de años en la cárcel? Bueno, eso le pasó Steven Avery en el año 1985, que aún luego de demostrar su inocencia, luego de 18 años privado de libertad gracias a unas “novedosas” pruebas de ADN logró salir de la cárcel para así querer hacer lo que todo ciudadano con ira haría: Demandar al Estado. Aunque no creerán que el Estado se quedaría con las manos cruzadas.

Making a MurdererMaking a Murderer es una serie documental de Netflix filmada durante 10 años, creada por Moira Demos y Laura Ricciardi para poner al público en una completa y constante angustia sobre lo que le podría o no pasar a Steven Avery, un hombre de muy bajos recursos que logra salir de la cárcel luego de haber pasado ahí 18 años (1985-2003) pagando un crimen que no cometió, y que luego vuelve a ser señalado por el homicidio de la fotógrafa Teresa Halbach en 2005 gracias a ciertas evidencias y pruebas encontradas “misteriosamente” en su propiedad. Y digo misteriosamente porque pareciera que tanto la opinión pública como la policía del condado donde él vivió, no estaban muy convencidos de que Avery fuese un hombre tan bueno como él quería parecer. Bajo la musicalización del argentino ganador de dos premios Oscar, Gustavo Santaolalla, Making a Murderer se convierte en una pieza documental en la cual no dejas de estar nervioso, molesto, conmovido, inquieto y sobretodo angustiado por saber qué le pasará a Avery tras todas las acusaciones que incluso han arrastrado a otros miembros de su familia, como por ejemplo a su sobrino Brendan Dassey, acusado por haber ayudado a su tío a realizar el último crimen.

Esta polémica serie ha llegado incluso a la Casa Blanca. Más de 500 mil firmas de ciudadanos de Estados Unidos han llegado a las manos del mismísimo Barack Obama para solicitar la liberación de Avery o al menos para repetir el juicio por el cual ya fue condenado a cadena perpetua por el asesinato de la fotógrafa.

Muchos creen que Avery es inocente, otros quizá no tanto, pero para ello las creadoras ya han firmado con Netflix la segunda temporada, en la que, según ellas y el propio Avery, develarán más pruebas para comprobar su inocencia.

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