JULIETA, LO NUEVO DE ALMODÓVAR

Por: Henry Cuicas

“Julieta” es la nueva película del cineasta español Pedro Almodóvar, una pieza realmente inquietante, y no porque la historia tenga algo “distinto” a lo que ya estamos acostumbrados a ver en el cine de este director. Y coloco las comillas en el DISTINTO porque ya de por sí el cine de Almodóvar está hecho de tramas muy particulares, inquietantes, irreverentes, y cuanto adjetivo que denote lo cruda que puede llegar a ser su manera de ver la vida de las mujeres.

 

Almodóvar

De primer momento la película nos aborda de una manera un poco lenta, quizás hay que tenerle mucha atención y paciencia (no es una película para todo el mundo) pero una vez transcurren los famosos “15 minutos” para dejar que la historia nos envuelva, ya no hay marcha atrás. La dirección de arte nos lleva a un juego de colores entre los azules y rojos, a tal punto de querer volvernos locos porque en algún momento todo se vuelve un juego entre esos dos colores. Las relaciones personales se desarrollan bajo esas tonalidades, el rojo como algo muy femenino, apasionado, sexual; el azul que complementa los cuadros dándonos algo de tranquilidad, serenidad, incluso masculinidad. Las relaciones de familia se mueven entre los verdes, ocres, naranjas, por aquello de la calidez y acogedor que suelen brindarnos esos matices. Quizá pueda parecer muy “técnica” toda esa explicación, pero es que se vuelve tan obvia que es imposible evitarla. Es Almodóvar, básicamente hace lo que quiere con el espectador, y así lo hizo con Julieta.

 

Almodóvar

Apartando el tema de la colorimetría, Julieta nos habla de un tema denso: ¿hasta qué punto podríamos estar separados de nuestra madre? ¿Qué podría haber pasado para que nosotros como hijos estemos molestos con nuestra madre a tal punto de pasar más de 10 años sin hablarle? Bueno, aquí tendremos estas mismas preguntas, y será muy complicado de responderlas, porque lo veremos todo desde el punto de vista de la mamá, quien decide tratar de localizar a su hija luego de unos largos años de soledad y depresión. Esto luego de reencontrarse con la mejor amiga de su hija quien le da unas pequeñas pistas acerca de su paradero y status.

Julieta es de esas películas que al final nos deja con un pesar tan fuerte por dentro, que lo primero que provoca hacer es llamar a nuestra madre o brincarle encima y no soltarla de un largo abrazo.

1

JULIETA, LO NUEVO DE ALMODÓVAR