The Getaway, más interrogantes que buenas críticas

Por: Elia Vanessa Moreno
@Elivanne

Para los adolescentes de los 90 eran la sensación, y para las chicas, Anthony Kiedis era como la fruta prohibida que todas querían probar. Red Hot Chili Peppers inventaron el punk funk y marcaron una década.

Los fanáticos tuvieron que esperar cinco años para tener al sucesor de “Im With You” y, en el mes de junio de este año, llegó “The Getaway”, un álbum cargado de cambios que, quizás, los chicos extravagantes del rock no supieron manejar.

Es la primera vez desde “Mother’s Milk” que la banda está lejos de la supervisión del legendario Rick Rubin. En líneas generales, parece una repetición constante del sonido que los ha caracterizado desde los 90. The Getaway, a excepción de tres canciones, no puede diferenciarse del resto, un grave error para una banda que no se parece en nada a las demás.

The Getaway

 

Una joya es definitivamente “Dark Necesities”. Una canción casi al estilo dance, en donde Kiedis hace gala de su sensual voz asegurándose de que sepas cuáles son sus “oscuras necesidades” y, en la transición entre coro y estrofa, Flea le da protagonismo al bajo y con la guitarra de Klingoffer, crean un sonido espectacular. Un detalle único es el hecho de que la actriz Olivia Wilde haya dirigido el video que acompaña esta canción.

“We Turn Red” es otra gran sorpresa. Comenzando con el brutal sonido de la batería de Chad Smith en la que, poco a poco, van a uniéndose los demás instrumentos y crean una explosión sonora que la convierten en una autentica delicia para los oídos.

Pero después de esto, el disco se vuelve tedioso y pasa absolutamente desapercibido, con canciones que no tienen ningún sentido y en nada se parecen a la esencia de la banda, como “Sick Love” o “Go Robot” por nombrar algunas.

A decir verdad, “The Getaway” es un álbum para fanáticos comprobados. Si alguien se acerca a él buscando algo nuevo, el consejo es que siga de largo.

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