Escocia: planicies coloradas en verano

Por: Marie Sabiani

No cabe duda de que el verano soñado invoca costas cristalinas, colores turquesa, olas y arena además de la compañía de un sol radiante. No obstante una gama de colores diferentes bajo un cielo igualmente despejado abre una nueva perspectiva del estío en la latitud norte de Europa en Escocia.

Alba, es el nombre en gaélico escocés de la nación Scotland. En sus 78.782 km² de superficie, los sinónimos de su nombre se expresan en colores de hermosos atardeceres, cielos despejados aunque un tanto impredecibles, espectaculares acantilados y planicies coloridas, sin dejar de lado el ambiente citadino.

Más allá de un verano típico en costas y playas de arena y bajo las frescas palmeras, Escocia nos invita a un roadtrip veraniego. ¿Y de dónde partir? Claro está, las ciudades de Edimburgo y de Glasgow serán paradas obligatorias de este recorrido, puesto que el inicio y el fin de esta ruta cuentan con ellas como puntos de partida y llegada.

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El punto de partida

Edinburgh es una capital contrastada por toques antiguos y modernos. La época medieval aún representada por el Castillo de Edimburgo situado en lo más alto de la ciudad, mientras que los sectores más planos se encargan de estructuras un tanto modernas, aunque conservan toques clásicos. Desde aquí partiremos en dirección Nord-este, atravesando el puente Forth Road Bridge en dirección a la primera parada: St. Andrews. Cabe destacar que la experiencia visual que separan pueblos y ciudades es vital en este recorrido. Del verde más verde, a puntos blancos de ovejas de la mejor lana y campos violetas de cardo, la flor nacional.

De entre todos los castillos de Escocia por visitar, el St. Andrews Castle nos da la primera bienvenida. A su vez la Catedral de St. Andrews reúne los vestigios de estas dos estructuras que datan del siglo XVI. Desde aquí, el fuerte ofrece una vista hacia el mar del norte.
Siguiendo por la A91 empalmando con la M90, se llega a Perth. Lo particular de esta zona tal vez sea para algunos degustadores de whisky la destilería Famous Grouse. Por otra parte, el Huntington Tower Palace, para aquellos centrados en una visita de castillos escoceses.

Continuaremos sobre la vía A90, lo cual tomará aproximadamente una hora y cuarto. En camino a la ciudad portuaria de Aberdeen, Stonehaven es una parada obligatoria de este trayecto. Dunnotar castle, la fortaleza medieval data de los siglos XV y XVI. Su vista del mar es impresionante ya que está construido sobre un espolón rocoso. Para llegar a él vale la pena atravesar el War Memorial, donde una colina verdosa se alza y enseguida tomaremos las escaleras que descienden hasta la playa y la entrada del castillo. Sin duda alguna es un lugar con una atmósfera que nos deja sin aliento, inspira y despeja.

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Es el momento de descanso y para pernoctar antes de proseguir al próximo destino, y para ello el reposo demanda una visita a La ciudad de Granito, Aberdeen. Es la tercera ciudad en tamaño de Escocia y constituye un importante centro comercial además de ser el principal puerto marítimo del nordeste de Escocia. En esta ocasión veraniega es posible pasear por Aberdeen Beach, una hermosa y larga planicie de arena, al norte del río Don. La vida nocturna de Aberdeen es bastante animada. El Old Blackfriars en 52 Old Castle Street alberga una atmósfera fiestera, con buena comida para picar o cenar y por supuesto acompañado de las infaltables pints o de un buen scotch.

Más allá de mitos y leyendas: Loch Ness y un poco más

El roadtrip continúa y es hora de la legendaria visita fantástica del Loch Ness. Mitos y leyendas se han creado sobre el lago que desemboca en Morray Firth, pues se dice que la emblemática criatura acuática apodada nessie, habita este lago desde su primera “aparición” en el año 1930. Esto ha creado un gran flujo de visitantes desde entonces en los alrededores del Lago Ness. No olvides tomar el crucero fluvial. Pero, ¿por qué escoger Loch Ness como visita? Está situado a 10 Km al sud-este de Inverness –otra ciudad incluida en este roadtrip, la cual es ideal para conectar la visita de Loch Ness-. El castillo Urquhart, uno de los más fotografiados del mundo, se alza sobre la pintoresca orilla del lago. El paisaje salvaje que rodea el lago es realmente cautivador, con muchas rutas de senderismo y ciclismo, como el South Loch Ness Trail y la Great Glen Way.

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Antes de arribar al punto final, Glasgow, el camino de la West Highland Line conduce hacia Fort William. Los amantes del senderismo, de la bicicleta montañera y el trekking deben tomar nota de este lugar. El Ben Nevis será el macizo que los acogerá con sus 1345 m de altitud y luego de ocho horas de caminata, la recompensa de una hermosa vista será el mejor premio. Si decide pasar por alto esta ciudad y hacer una pequeña parada, podrá relajarse en un pub tradicional de bienvenida y disfrutar de una single malt perfumada, característica de las Highland, o una cerveza tradicional proveniente directamente de la fábrica de cerveza local. La próxima parada es Oban y esta es la indicada para los amantes del buen scotch.

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La última y una despedida al gusto

Finalmente Glasgow. Una ciudad cuya visita es imperativa, al menos una vez. Es la ciudad más grande de Escocia. Es viva y dinámica y las opciones para mantenerse ocupado no faltan. Entre sus museos, sus galerías de arte y spots creativos, la ciudad se divide en centro de diversiones y de atractivos visuales. Su arquitectura, bastante variada, ofrece un punto de vista particular. Por otra parte, es la segunda ciudad más comercial como lugar de shopping del Reino Unido, después de Londres. Y por supuesto no menos importante, su gastronomía es cautivadora. Desde una excelente variedad de pescados empezando por el exquisito salmón de los mares escoceses hasta exquisitas carnes de cordero. Una recomendación especial para complacer el paladar antes de despedir la ciudad es sin duda Stravaigin en 28 Gibson Street.

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Los hermosos paisajes que sucumben entre ríos y montañas, costas y acantilados crean una combinación perfecta de escape. Un contacto en primera persona con la naturaleza, una flora y fauna en el ambiente más puro y renovador. Contrastado con ciudades portuarias y comerciales, llenas de vida y de cultura. Esta visita es principalmente una experiencia de despeje y para apreciar la enorme cantidad de verdura que oxigena nuestra vida.

 

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Escocia: planicies coloradas en verano