El embarazo y el entrenamiento

Por: Andreína Monsalve
@andre__monsalve

Si estás embarazada o tienes planes de estarlo, lo primero que has saber es que debes mantener el ritmo habitual de tus actividades, o al menos intentarlo, aun cuando la fatiga juegue en contra. Estar activa desde el principio del embarazo te permitirá sentirte mejor, liberar hormonas de dopamina, y esto a su vez te ayudará a mantener tu mente ocupada lejos de las preocupaciones y los constantes cambios de humor.

Otro punto a tomar en cuenta es la ingesta de agua, es importante que estés consciente que a partir de ahora la retención de líquido de tu organismo será aún más severa, mantente hidratada con agua o infusiones naturales. Evita los refrescos y bebidas gasificadas o jugos de fruta azucarados; una buena forma de saber cuánta agua tomar es multiplicar tu peso por 60, esto te dará un aproximado en mililitros. Otra muy buena elección son los jugos cold pressed de vegetales, que aportan a tu cuerpo los nutrientes esenciales tanto para ti como para el bebé; recuerda que estos jugos no deben sustituir ninguna comida, por el contrario úsalos como merienda para mantener tu metabolismo activo y energético.

En el embarazo no existen dietas, durante nueve meses tu alimentación tiene que ser muy sana para poder cumplir un requerimiento calórico de 1800 a 2000 calorías diarias, manejando esto según el ritmo de vida que elijas. Claro está que mientras más sedentaria seas tus porciones deben ser más controladas, pero jamás pretendiendo hacer una dieta para bajar de peso. Seguro escucharás que por tu embarazo es preciso que ahora comas por dos personas, pero esto no es cierto puesto que el estomago de un bebé es máximo del tamaño de un limón; y sólo absorbe los nutrientes que derivan de las comidas saludables que ingieres. Todo lo que decidas comer tendrá una consecuencia en tu hijo, así que procura no abusar de nada para mantenerlo lejos de una posible alergia.

Pasemos al peor de los mitos, que es pensar que no puedes entrenar; el ejercicio de alta intensidad durante el periodo de gestación es beneficioso tanto para el feto como para la madre. Así lo ha demostrado un estudio realizado por científicos de la Universidad de Granada.

Los investigadores hicieron seguimiento exhaustivo durante más de un año a la deportista María Luisa Baena, quien tanto antes de quedar embarazada, como durante toda la gestación se sometió a entrenamiento deportivo de alta intensidad que incluyó disciplinas como atletismo, natación o ejercicios de musculación con pesas. La paciente se sometió a numerosas pruebas médicas que incluían prueba de esfuerzo máximo con control de ECG de 12 derivaciones, tomas de tensión arterial, saturación de oxihemoglobina, RPE y lactacidemia, entre otras variables.

Su bebé nació a término, en la semana 40, completamente sano, y hasta el último día María Luisa estuvo entrenando, explica Ángel Gutiérrez Sainz, profesor del departamento de Fisiología de la Universidad de Granada y autor principal de este estudio.

Hay que desterrar el miedo a la actividad física durante el embarazo. Una mujer sana sin patologías previas no sólo puede, sino que debe hacer ejercicio hasta el final de esta etapa, salvo que un médico le indique lo contrario. Lo que realmente significa un problema es vivir un embarazo sedentario, pues puede condicionar negativamente el metabolismo del bebé, convirtiéndolo en obeso, y asimismo la salud de la madre, con enfermedades asociadas como la diabetes gestacional.

 

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